Sabías que la grasa del jamón ibérico transforma una simple loncha en una explosión de sabor y salud?
Muchos retiráis la grasa del jamón ibérico con desconfianza, porque teméis calorías extra, pero esa capa fundente es la verdadera estrella del show. Lejos de ser tu enemigo, esta grasa, sobre todo si es de un jamón o paleta de bellota ibérica, es una catalizadora de placer sensorial y bienestar.
Imagina esto: sin ella, el jamón pierde persistencia, se vuelve plano y olvidable. ¿Por qué? Porque la grasa multiplica el umami, ese quinto sabor que te hace salivar y volver a por más jamón.
1-EL PODER SENSORIAL DE LA GRASA
Como hemos comentado, la grasa infiltrada en el jamón ibérico no es un accesorio, es el vehículo del aroma y el sabor. Estudios sensoriales, como los de la Universidad de Extremadura, muestran que un contenido de grasa intramuscular entre el 9% y 15% intensifica la percepción del sabor, reduce la salinidad excesiva y prolonga el retrogusto? .
Cuando se funde en boca, recubre el paladar como un aceite natural, liberando compuestos volátiles que perduran minutos. Y esto ocurre porque en el proceso de curación, se han descompuesto proteínas y lípidos, potenciando así el famoso glutamato y umami (hasta niveles que no tienen nada que envidiar a los quesos curados, parmesano o el tomate).
Para ti, que eres un consumidor curioso, esto significa disfrutar un jamón que te «habla» sensorialmente: notas de bellota, dehesa, tiempo maduro… Quitarla es como apagar el amplificador en un concierto.
Eso si, sirve el jamón ibérico con su grasa siempre a 22-25°C ( si vives en zonas frías, utiliza el truco del plato tibio) para que esa grasa se vuelva líquida, untuosa y mágica ?
2-SU PERFIL SALUDABLE, COMO EL AOVE PERO MEJOR
Aquí va lo que te va a hacer cambiar de opinión: entre el 50-55% de la grasa del jamón ibérico de bellota es ácido oleico, el mismo monoinsaturado del aceite de oliva virgen extra (AOVE), que llega al 55-83%. Muchos estutudios confirman que esta composición (fruto de la montanera con bellotas) hace que se consedere al jamon de bellota ibérico cardiosaludable.
Podemos encontrar investigaciones del Hospital Ramón y Cajal, que demuestran que su consumo regular reduce triglicéridos, LDL («malo»), presión arterial y ácido úrico, sin ganar peso. Aumenta HDL («bueno») y protege el endotelio vascular, gracias a antioxidantes de la bellota. ??
Si eres de los que busca gourmet sin culpa, estas ante uno de los mejores productos.
3-PERO NO TERMINAMOS AQUÍ, HAY OTRA COSA QUE PRODUCE: SACIEDAD
Será tu aliado Contra el Picoteo
Si estás harto de tener antojos, la grasa monoinsaturada del ibérico te generará saciedad prolongada, gracias a proteínas de alta calidad y lípidos que regulan el apetito.
Además el jamón y paletas ibéricas tienen nutrientes como vitaminas B, hierro y zinc, que refuerzan esta sensación plena, ayudando a controlar calorías totales en dietas. Te restará ansiedad, y te llenará de felicidad y nutrientes.
En resumen, la grasa del jamón y paleta de bellota ibérica está avalada por estudios. Es cardiosaludable, saciante y explosiva en sabor. Para el aficionado al jamón, saberlo transforma su degustación de jamón. Si estas de acuerdo con nosotros, no te quedes ahi y ve a contarlo.
En nuestro instagram puedes ver un vídeo de corte de jamón de bellota ibérico ariñane, que te va a deslumbrar con su brillo .
Puedes leer además otro post en el que te explicamos brevemente por qué incluir el jamón ibérico en la dieta deportiva.
¿Eres del team «grasa sí» o aún la quitas? Cuéntanos en comentarios tu experiencia y comparte con ese amigo escéptico.