En una vida con brillo… todo cuenta
Alguien como tú no puede dejar de brillar ni cuando pone un plato de jamón de bellota ibérico en la mesa
Mira estás dos fotos, encuentras diferencias ?
Seguro que si.
La diferencia son solo unos grados… y el resultado final está a miles de km.
Veamos por qué :
*Como puedes ver, la temperatura ahora sin calefacción es bastante más baja de 20 grados ..con lo que no se alcanza el punto de fusión de las grasas, las excelentes y brillantes grasas de bellota..
*Esto no solo afecta a la VISTA (Da al ojo la tristeza y el poco glamour del plato 2)
*Afecta también a su SABOR. Un sabor conseguido por raza, curación en bodega y montanera durante largo tiempo…
Y es qué:
*Un jamón (sobre todo si es de bellota) demasiado frío, tiene la grasa contenida, sin fundir. Y así pierde gran parte de los aromas y sabores tan especiales que tiene.
Es como si no hubieras comprado un ibérico de bellota.
Su temperatura óptima de servicio es entre 20 y 24 grados. Lo notarás porque el brillo aparecerá, y dependiendo de la bellota que tenga, su grasa se volverá transparente impregnando de sabores todo el magro.. Un bocado te recordará porqué compraste ese tipo de jamón, y por qué tu vida brilla.
*También hay que tener cuidado con las temperaturas muy altas.
Y es que a más de 30 grados las moléculas aromáticas se quedarán en el aire o en el plato… y no en tu boca.
Los detalles cuentan, y si quieres brillar y sumir a los amantes del jamón en placer modo on!.. sirve el jamón ibérico atemperado. Todos verán su brillo… y el tuyo.
¡Os deseo una vida brillante a todos y mucho jamón!